POLÍTICA-MIENTE INCORRECTO

Blog del poeta Alejandro Céspedes con reflexiones, artículos, opiniones, etc. sobre actualidad, literatura o política, desde un punto de vista muy poco epicéntrico.

A veces me veo a mí mismo nadando en medio del mar hacia una isla que ese otro que también soy yo ni ve ni sabe que existe.

Todos los textos de este blog están protegidos bajo licencia.
“Amo más que nunca la poesía como creación extrema del hombre, me siento como siempre un aprendiz, sé que he escrito algo relativamente diferente, no me interesan el éxito literario ni la fortuna ni tampoco la farándula "socio-literaria", busco lo abierto”.
Extracto de una carta de Roberto Juarroz a W.S. Merwin, traductor de su obra al inglés, que yo podría firmar perfectamente. Incluida como epílogo a Décimocuarta Poesía Vertical. Fragmentos Verticales, Emecé, Buenos Aires, 1997.

El día que encontraron los restos de un dinosaurio vivo









“Una monarquía renovada para un tiempo nuevo”, dijo, y se puso a escribir la lista de invitados: Aída, la cantaora y el torero, El Juli y varios toreros más, Bisbal, Pablo Alborán, La momia deshidratada de la Preysler, la nalgada de Mariló Montero, Martes y Trece-1, Moneo el más grande constructor de ruinas y siniestros, el payaso de la tele, las eternas señoras de la cuestación del Domund… entre esos casi 3000 invitados es posible que hubiese alguno interesante, grandes científicos e investigadores, directores de orquesta, pintores, escultores, filósofos... pero fue imposible constatarlo. Los medios, esos grandes periodistas de la vulgaridad, sólo fotografiaronn al cadáver momificado de la Preysler y a la potranca Mariló alzada en los coturnos, mientras ... los ojos como platos de "las altas instancias del país" caminaban imantados a su culo... “el populacho, como siempre, en la calle vitoreando y aplaudiendo mientras la Corte hace piruetas en el salón de baile de un palacio deshabitado y el pueblo es perseguido por la policía por no sumarse a una proclamación con la que no está de acuerdo al mismo tiempo que temeroso intenta sacar del macuto esa bandera de tres colores que es para la monarquía como la cruz para los vampiros, letal”. (Benito Sacaluga), “amén de la recua importante de caballeros con causas judiciales pendientes que hicieron acto de presencia” (Nacho Cordero; El Confidencial). No invitó a su cuñado, qué detalle.
Todo muy “romería del Rocío”.
Una muestra granada de “pluralidad social” (sic).




Los toros de Osborne también son escolásticos, o cómo Toni Cantó se crece sin castigo.

Por si alguien tiene a estas horas el necesario estómago intelectual para soportar a este botarate (es la mejor palabra que lo define: hombre alborotado y de poco juicio), le dejo aquí la ventana por donde puede asomarse.

Toni Cantó, alborotado y alborozado, otro títere encantado de pensar que se le está ocurriendo a él mismo lo que alguien le ha escrito. Se le nota en la cara, sabe que es el mejor discurso de la historia parlamentaria. Y por si alguien pensase en poner en duda su argumento acude a la “autoritas” citando las fuentes que crearon su partido.

1ª PERLA:

Estrictamente hablando, los animales no tienen derechos a la par que tampoco tienen obligaciones”.

Así pues, yo propongo la inmediata puesta en libertad de todas las gallinas ponedoras, cerdos, vacas, ovejas y animales de tiro y producción.
Estrictamente, “tu quoque, Cantó, fili mi”, nadie tiene “per se” ni un sólo derecho. Los derechos se otorgan como un intento de ordenar nuestra percepción del mundo y son una parte de la arquitectura social que nos permite precisamente ser seres sociales. Su alcance también está delimitado por la propia sociedad que los concede. Esos derechos a la vida y la libertad ni son ni nunca han sido universales más que en las hermosas declaraciones que hacen políticos como tú. Los derechos nacen de sociedades que reflexionan sobre su propia esencia individual y colectiva, y su alcance llega estrictamente donde alcanza su poder para imponerlo. ¿Has caído? He escrito dos palabras clave: “poder” e “imponer”. Ahí te las dejo por si te queda libre algún mega de memoria RAM, a corto plazo, que dirían los estudiosos de la fisiología del cerebro.

2ª PERLA:

Ya que al carecer de libre albedrío y capacidad de decisión no podemos considerarlos sujetos éticos capaces de discernir entre el bien y el mal”

Por ese mismo razonamiento, tan escolástico, podríamos seguir justificando toda forma de esclavitud y sometimiento. Ahí tienes a los niños esclavos/soldado, los esclavos de Sudán, los intocables de la India, y a millones de mujeres a las que, hoy mismo, se las sigue considerando en muchísimos países seres sin libre albedrío y sin capacidad de discernimiento. Razonamientos como el tuyo impidieron que en nuestro país la mujeres pudiesen votar hasta hace poco. Ah, otra cosita y gracias al mismo razonamiento ¿deberíamos hacer corridas de mujeres? -aquí me van a salir varios graciosos, ya verás- ¿de niños y de esclavos?

Mi querido “tu quoque, Cantó, fili mi”, es la misma sociedad la que se considera capacitada para otorgar esos derechos la que también los quita, los olvida, los desprecia o ni siquiera se los imagina. No sé si estoy siendo demasiado complicado para ti. Quiero decir que eso que tú das -tan escolásticamente- como un hecho irrefutable proviene de una conciencia religiosa, es decir pre-racional, ligada al concepto de creación
(Génesis 1:26):
"Y Dios creó al hombre conforme a su semejanza, para que ejerza dominio sobre todas las bestias, sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra."
Ten cuidado si alguna vez te toca arrastrarte sobre la tierra, Toni, porque a ese mismo Dios se le olvidó añadir “sobre los semejantes”, bah, una tontería que el mismo hombre se propuso arreglar desde el principio.

En la mal llamada cuna de la democracia, la Grecia del siglo V antes del Cristo al que tú apelas obviamente sin saberlo y sin que el propio Cristo lo sepa tampoco -toda tu argumentación es escolástica, es decir, medieval- sólo el 10 % de la población gozaba de esos derechos de los que hablas. El resto, trabajadores, campesinos, esclavos y MUJERES, estaban excluidos.


3ª PERLA:

Sin embargo la capacidad de sufrimiento y la percepción del dolor establece una continuidad entre animales racionales y animales irracionales. Esa continuidad no transforma a las bestias en nuestros iguales éticos. Todo contrato implica igualdad entre las partes, Con los animales no puede haber contrato, este es el fondo del asunto, sólo puede haber trato. El maltrato con los animales no es un atentado ético, no viola ninguna obligación moral para con ellos, nuestra brutalidad con los animales nos hace menos humanos pero lo cierto es que los toros, todos los animales, no tienen dos de los derecho fundamentales que nosotros tenemos: el derecho a la libertad y el derecho a la vida”.

Seguimos escolásticos o algo bastante peor, nótese el uso de la palabra “bestia”, tan bíblica, tan antigua, tan casposa. En las sociedades en las que a los animales se les llamaba “bestias”, aquí sí con carga “moral” -como todo tu discurso- “tu quoque, Cantó, fili mi” no podrías cobrar por lo que haces.

Para mezclar “conciencia”, “humanidad”, “ética”, “libre albedrío”, “el bien” y “el mal”, etc. como si fuesen botes de salsas que están en la cocina, créeme, hay que ser buen cocinero. Y estudiar un poco. ¡Ay, Sabater, ya ves que estudiar tampoco arregla nada, hay cosas que provienen del cerebro de reptiles y que gente como tú ya no sabe discernir. No sé qué será peor, un mal profesor o un buen discípulo.

¿Pero qué le pasa a este tío? ¿Nunca le han regalado ni siquiera un pez como mascota cuando era niño? ¿O es que también es de los que dice esa bonita frase: “tiene memoria de pez”? Como resulta que, para quienes dicen esto, “pez” es cualquier cosa que esté dentro del agua, yo tampoco voy a tener reparos en distinguir “clase” en su sentido taxonómico. De modo que las ballenas, los salmones, las tortugas, las anguilas... vuelven al mismo sitio tras recorrer millones de km sólo por pura casualidad. ¡Como me salga alguien ahora haciendo confusión con “instinto”, “biología”, “fisiología” y sus derivadas de inteligencia, memoria, conciencia, etc. verás!
Cuando una persona elige un chuletón de Ávila en vez de una lechuga se llama inteligencia. Cuando mi perra, mientras voy a por el cuchillo a la cocina, elige la pizza recién traída en vez de su pienso en bolas, o la lata de atún de la ensalada en vez del chusco de pan es instinto de toda la vida. Todo el mundo sabe -y no hay que ser Konrad Lorenz- que los cánidos, antes de la domesticación, cuando tenían hambre llamaban a Telepizza. En su desarrollo evolutivo los delfines no han necesitado ordenadores portátiles. Aunque ahora no les vendrían nada mal para intentar defenderse de nosotros.

Cuando el ser humano en exclusiva se atribuye el don de la racionalidad me retrotrae a aquellos tiempos donde la única forma de pensamiento acertada y aceptada la imponía la Inquisición. Nuestra propia concepción antropocéntrica, por cierto, muy antigua y estrictamente acientífica, contamina y propicia un estado de conciencia muy sesgado que impide, tantas veces, hacernos cuestionar el papel que el humano se ha atribuido dentro del universo.

Me resulta tan grotesco, tan obsceno intelectualmente, escuchar a tantos tertulianos Tertuliani, vil razza dannata”, como diría Rigoletto, que los toros se crecen, que les gusta, que no sienten dolor, que para ellos morir en la plaza es una muerte con honor... Para esto sí que lo toros tienen conciencia, moral, planteamientos éticos y estéticos... ¿De dónde viene el honor, mamarrachos?

A dónde quiero llegar, estarás pensando,“tu quoque, Cantó, fili mi”. Pues mira, a algo tan sencillo como que las cosas cambian, las leyes, las costumbres, y también -y sobre todo- eso que tan estúpidamente llama cultura a cualquier cosa (cultura en sentido laxo, que diría el filósofo; es decir, desde dar con una piedra sobre un coco para beber la pulpa (monos y humanos) a utilizar un instrumento para un fin (como tocar el violín, cortar una manzana o como el pájaro que usa una el tallo de una espiga para sacar orugas de la corteza de un árbol).

Hay un gran problema en todo esto. Que ese cambio está en manos de gente como tú. ¿Quién te ha dado a ti el derecho a decidir sobre la vida? Todavía no lo pillas ¿verdad?


SOBRE CARDÚMENES LÍRICOS Y REBAÑOS POÉTICOS




Hace unos días Manuel Vilas se quejaba amargamente en su cuenta de feisbuk de una crítica adversa. Se dolía mucho, muchísimo. No he leído la crítica pero me ha hecho volver a pensar, tras la larguísima conversación de ayer con Ana Ares y Paco Moral, en lo fácil que nos resulta aceptar los halagos -como si de antemano los considerásemos merecidos y obvios- y lo mal que nos llevamos con la disensión. Casi todos los que te encajan su librito lo único que están dispuestos a escuchar es un “Me gusta” -como en feisbu- pero elevado a las cumbres líricas: me encanta, magnífico y un largo etc. Todo lo han hecho bien, han acertado en todo y no tendrá ninguna consideración la posibilidad estética de otra lectura distinta. Para ellos es más terapéutico olvidar que el halago ensombrece y la crítica alumbra, cuando lo único que se debe aprender de la adulación es la desconfianza.

Actúan como si no supieran que una vez publicado su libro -y los míos- es muy fácil que sirva para encender la chimenea, como recogedor de la caca de los perros o, más humillante aún, arrumbados en un tenderete de vendedor ambulante que los regala con la compra de dos bragas. En el más condescendiente de los casos se llenará de polvo en una estantería. Son muy pocos los libros que se abren más de dos veces.

Sin embargo acostumbrarnos a no gustar sería lo lógico, lo habitual, y su fiera constatación es que hacemos aspavientos en un teatro vacío, nos ponemos de puntillas y levantamos los brazos en el interior de la más absoluta indiferencia. Un poeta vivo que escriba en español llegará a interesar, en el mejor de sus sueños, a una de cada quinientas mil personas que entiendan su lengua. Paradójicamente, hay clanes que viven de expender (vender al menudeo) el carné de poeta y quienes, como Belén Esteban, “matan” porque les sea adjudicado. Hay quien no ha superado el estadio de conciencia pre-racional que otorgaba al poeta la condición de ser altavoz de la tribu.

Leo sobre premios que se suben a un tren y bajan perfumados  -mucho mejor si además hay parada en Valdepeñas, que todo el mundo sabe que es la estación más cerca del Parnaso) y otros que da “el editor de la coleta”, leo de clanes y de quien a su edad -que ya le vale- anda intentando reunir a unas cuantas ovejas a ver si le salen las cuentas de un rebaño. Y las ovejas balando tan contentas de escuchar el silbido. El perro no hace falta porque entre estas ovejas no las hay descarriadas.

Amigos y enemigos todos tienen muy claro que, igual que los cardúmenes de sardinas, el grupo es más rentable. La diferencia -a mejor- del cardumen es que no se le exige que funcione como club de fans. Aquí sí. Ya hemos vuelto al tema de la crítica.

Entresaco estas frases escritas por Luis Cernuda de una magnífica entrada publicada (AQUÍ: "La intolerancia en la poesía española”) por Miguel Veirat. Dudo que alguien lo lea.

En España, las reputaciones literarias han de formarse entre gente que, desde hace siglos, no tiene ni sensibilidad ni juicio, donde no hay espíritu crítico ni crítica y donde, por lo tanto, la reputación de un escritor no descansa sobre una valoración objetiva de su obra”. 

Aunque nos arranquemos las plumas de los moños por ver quién es más poeta, lo cierto, lo patéticamente cierto, es que a la mayoría de los poetas lo único que les gusta es leer(se).



UNA FIEBRE TAN ALTA SOLO PUEDE SER EL SÍNTOMA DE UNA SOCIEDAD ENFERMA,
MUY ENFERMA:

Mientras millones de niños, niñatos y papanatos duermen al raso en una cola ridícula para que les permitan ser los afortunados en gastar un sinsentido en u
n teléfono, otros niños, después de 16 horas de trabajo para montar a mano esos mismos teléfonos que tratan de comprar los que esperan abajo, hacen cola en la azotea de un edificio para lanzarse al vacío.
Y yo metafóricamente me pregunto a quién protegen las redes que rodean el edificio de Foxcom ¿al cuerpo del que cae o al del que espera?
















“Foxcom instala unas redes que rodea su edificio en azoteas para evitar que se sucedan los suicidios".

“Más de 300 empleados de Foxcom amenazan con un suicidio colectivo.
En varias ocasiones se han identificados conductas irregulares en sus fábricas, como 
el trabajo infantil (que Apple reconoció) o cláusulas en los contratos para que los usuarios no se suicidasen. Sin embargo, Foxconn sigue operando con normalidad". (11/01/12)

“Clausuran una fábrica de iPhone en China por explotación laboral” (25/09/12)

Hoy cada acción de Apple en la bolsa de New York vale casi 500 €
¿Qué es eso que LIMPIA, FIJA Y DA ESPLENDOR 
y no es un anuncio de Mister Proper?



Hace tiempo que se insiste en ligar los salarios de los trabajadores a su productividad así como a su constante devaluación para poder ser competitivos.

¿Qué pasaría si se ligasen los salarios de los políticos españoles a su productividad?

Vamos con el primer punto.
Para ser competitivos ¿quienes? ¿Contra qué compiten unos trabajadores y sus familias cada vez más pobres? ¿Para que sean competitivas las mismas empresas que les liliputean el salario? ¿Para que el país sea competitivo? ¿Pero qué es un país sino la suma imposible de sus ricos y sus pobres, sus tontos y sus listos, sus ladrones y sus víctimas?

El “conjunto de la sociedad española” (como les gusta decir a esos imbéciles que ocuparán el segundo punto de este comentario y que ignoran que el término sociedad es ya un conjunto) es un conjunto formado por millones de conjuntos disjuntos. Se olvida que un país, una sociedad y un salario medio son figuras estadísticas incapaces de tener molde real. Son dibujos hechos sobre un papel por alguien ciego y, fenomenológicamente, tienen la misma consistencia que el misterio de la santísima trinidad.

Salario “medio” anual de los trabajadores: 23.000 €
Salario “medio” anual de directivos y gerentes: 55.000 €
(fuente: diario Expansión. Estos datos son del año 2010). Si ustedes tienen ganas de una depresión o de un cabreo hagan cuentas de hoy.

Ahora que ya sabemos que no hay nada más democrático que unas estadísticas (a todos nos iguala, y si no acuérdense del chiste de los dos pollos) y antes de pasar al segundo punto, permítaseme una “pequeñita” precisión para situar el título de este artículo.

A través de la tan cacareada Declaración de Bienes de nuestro políticos nos hemos enterado de algunas cosas (Ley de Transparencia hecha por los mismos raposos con el tiempo suficiente para poner a nombre de otro familiar o testaferro los bienes no convenientes, todo supuestamente, of course, sin ir más lejos “La declaración de bienes de Cospedal, bajo sospecha: ‘desaparecen’ de sus cuentas bancarias 438.000 euros” (fuente: Periódico El Plural de 31/01/12) ¡vaya por dios! justo un poquito antes de hacer “su declaración”, cosas que pasan. Ella misma saldría a decir después del escándalo que se trataba de “un olvido que voy a subsanar”. ¡Qué no habría de tener yo para que se me olvidase donde he puesto medio millón de euros!).

A lo que iba, que “gracias” a esa Ley de Transparencia “los opacos” nos han dicho lo siguiente:

1.- Que Mariano Rajoy tiene 1.261.230 euros: 425.555 euros en bienes inmuebles -cinco pisos sin ninguna hipoteca pendiente- y 835.634 en otros bienes que no aparecen detallados. Ya sé que la suma no cuadra pero pregúntenle al periodista del diario Expansión. Yo no he podido sacar nada en claro de la Transparente declaración de bienes que publica el BOE). La pobre criatura declara no tener vehículo privado. Cuándo lo iba a utilizar si se ha pasado toda su vida dentro de un coche oficial (y de un despacho oficial).

2.- Que José Bono tiene un patrimonio de más de 2.000.000 €, no me he molestado en averiguar -hay cosas que por la mañana me dan náusea y como ya no tengo edad para embarazos deduzco que ha de ser por otras causa- si dentro de esos dos millones están incluidas todas sus propiedades inmobiliarias (la hípica, los chalets, las fincas y demás casas, así como sus tres planes de pensiones).

3.- Que el ministro de Agricultura y Alimentación, Miguel Arias Cañete -muy bien alimentado, por cierto- tiene 1.731.949 euros, casi todo en bienes inmuebles (poco más de millón de euros). ¡Lo que haría yo con “ese poco más” que no tiene enladrillado!

Y para no ser cansino el resto del tirón: entre los ministros con un patrimonio superior al millón de euros se encuentra Luis de Guindos (Economía) 1.132.970 €; José Manuel Soria (Industria) 1.238.297 €; Pedro Morenés (Defensa) 1.072.119 €. Ninguno de los tres ha declarado créditos ni deudas pendientes. Fátima Báñez (Trabajo) 1.016.731 €; José Manuel García Margallo (Exteriores) 948.504 €; José Ignacio Wert (Educación) 851.522 €; Cristóbal Montoro (Hacienda) 735.015 € y en la oposición después de toda una vida de sacrificio en la política Alfredo P. Rubalcaba: 1.000.000 € en el banco, una vivienda y una plaza de garaje. Sin hipotecas.

Por último dos casos curiosos:

1.- La ínclita doña María Dolores de Cospedal (la “bien pagá” de la mantilla vaticana) con la que hay poco que hacer porque con su destreza con la magia borragia te hace aparecer o desaparecer chalets de 2.500.000 € o 500.000 € de su cuenta en un plisplas, percibe un salario anual bruto de 223.000 € por tres sueldos y alguna indemnización. Es radiactivo sumergirse en su declaración de bienes en el BOE. Todos con dinero público, eso sí, porque lo que le paga el PP también sale de los impuestos.

Qué paradójico el término “indemnización” que se aplican los políticos al dejar su puesto. ¿No tendríamos que recibirla los ciudadanos?

2.- Cristina Almeida ¿quién recuerda aquel lejanísimo PDNI? que para justificar el cobro de una pensión mensual de 2.589,51 € explicó: “No siento ninguna vergüenza en decir que recibo una compensación de 2.500 euros mensuales después de haber sido abogada durante 45 años y haber estado 17 en política (…) En todo ese tiempo nadie ha cotizado por mí a la Seguridad Social y por eso el Congreso ha tenido que asumir esa responsabilidad".

Y me pregunto ¿por qué no cotizó? La ley 30/1995, de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados establece que todos los profesionales que ejercen por cuenta propia deben de tener obligatoriamente una cobertura de previsión social, pero deja a criterio individual hacerlo a través del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) o, en su caso, a través de la Mutualidad General de la Abogacía.

A simple vista parece que el patrimonio privado de los políticos que acceden a cualquier forma de gobierno está extraordinariamente bien gestionado. Así que una de dos: o se les presupone una intención perversa en la mala gestión de lo público, es decir de lo nuestro, o "lo nuestro" -lo público, es decir, otra entelequia aunque menos estadística que la mencionada al principiar el texto- únicamente es el pienso con el que se alimenta “lo privado”. Es lo que tiene haber puesto a la zorra a cuidar el gallinero y de los sacos del pienso de las gallinas. Este tipo de raposos, lo mismo que las ratas, son omnívoros.

Lo de los políticos es trigo aparte. Lo de la transparencia hace imposible saber con claridad lo que perciben entre sueldos, complementos de vivienda, comida, desplazamientos, comisiones… (de las mesas del congreso y del senado, de cada consejería de cada parlamento autónomo y de cada concejalía de los ayuntamientos, no seas mal pensado, hypocrite lecteur, mon semblable, mon frère). Con lo que se deduce que a ellos el trabajo no les cuesta nada, ES TODO INCLUIDO y free total. Eso sí que limpia, fija y -sobre todo- da muchísimo esplendor.

Cualquier trabajador, por el hecho de serlo y además así se entiende, tiene que pagar su comida, su transporte al centro de trabajo y ¡cómo no! su casa y la letra de su coche. Pero en términos estadísticos el salario de estos políticos se mueve entre los más de 200.000 € anuales de algunos alcaldes (siempre gastos aparte) hasta los 100.000 € que sería la media de los más modestos congresistas y senadores de cualquier pelaje. La zorra cambia el pelo pero no las mañas.
El salario medio de sus amigos "digitales", es decir, los que se nombran a dedo para pagar favores y aumentar los ingresos del partido (el común de los mortales desconoce que de los sueldos que conceden los partidos a los suyos una parte vuelve otra vez al partido) puede ir desde los 300.000 € de algunas directorías de organismos inventados a los 150.000 € de algunos organismos ¿reales?

Un ejemplo de los organismos inventados es José Manuel Castelao Bragaña -el de las mujeres, las leyes y las violaciones- ex senador del PP, aunque podría ser perfectamente de Intereconomía, y presidente del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior ¡Pero alguien puede decirme para qué coño sirve esto! Por cierto, no he conseguido averiguar cuál era su salario. En este caso tal vez habría que recuperar el sentido etimológico del termino: haberle pagado en sal, seguramente habría quedado enterrado debajo de su sueldo).

Un ejemplo de los organismos ¿reales?, esta vez no hablaré de la corona, es el del presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Hoy presidenta, Elvira Rodríguez, Mi imparcialidad está garantizada”(sic.), otra de las ninfas de Intereconomía, la misma que a pesar de vivir y tener cinco casas en Madrid cobra 1.823 € mensuales en concepto de dietas por desplazamiento y manutención.

No hay que olvidar que a todos estos sueldos, reales o inventados, siempre hay que sumarle sus comidas -las de ellos e incluso sus celebraciones familiares de alto standing- su coche oficial y chófer, sus ipones y sus ipades y sus MacBook Pro, sus innumerables viajes en business y, en algunos casos que conozco, hasta las putas o las llamadas a teléfonos eróticos).

¿Cómo no van a estar bien pagados los políticos? Tienen unas capacidades tan sobrenaturales que ¡sirven para todo! Lo mismo te llevan una funeraria que una embajada, un Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior o un mercado de abastos como Mercamadrid.

Dentro de este curioso catálogo de salarios hay algunos que llegan incluso (al) más allá: el los trece directivos de la funeraria del Ayuntamiento de Madrid que cobra 130.000 euros cada uno. Según las cuentas del INE de 2010 cada uno de ellos tiene 5,49 muertos diarios de trabajo. La muerte -ya se sabe- no tiene precio pero si se ligase el salario de los políticos a su productividad ¿qué harían estos trece directivos de la empresa funeraria para aumentarla?

Claro que me olvidaba de Cristina Cifuentes, la Delegada del Gobierno en Madrid que a poquito que se esmere podría conseguir un plus a estos señores. Lo tiene fácil, sólo tiene que sacar sus máquinas a la calle con ese !vamoooos! con que se azuza a los perros. Eso sí que limpia, fija y da esplendor. A las calles.


(Foto: Pepe Pelayo, obtenida de su blog “Pelayaserías”, sin su consentimiento. No sé si me lo habría dado...)

PA PONERSE A CAGAR Y NO ECHAR PORRA: 

¿ESTÁS COMPLETAMENTE SEGURO DE QUE VIVES EN UN ESTADO DE DERECHO?

Los antidisturbios no llevan identificación visible aunque la ley les obliga.
PERO ¿A TI QUE TE PASA SI SE TE OLVIDA EL DNI O EL CARNET DE CONDUCIR EN CASA?

GÉNESIS 4.9 “¿Soy yo acaso guardián de mi hermano?” 
O DE CUANDO LA ZORRA PONE A SU FAMILIA A CUIDAR DEL GALLINERO.
LA DELEGADA DEL GOBIER
NO EN MADRID: "Los agentes sí llevan la identificación, por supuesto, pero debajo del chaleco”.

Es decir, donde no pueda verse. Estúpidos ciudadanos que no se les ocurre salir de manifestación con un visor de rayos infrarrojos o con Clark Kent de la mano.

Artículo 5 de la Ley Orgánica 2/1986, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como la instrucción 13/2007 de la Secretaría de Estado de Seguridad: “Los agentes de las fuerzas de seguridad deben llevar el número de identidad personal EN LUGAR BIEN VISIBLE y de forma que a la denominada distancia de respeto (1,20 metros) puedan ser leídos sin dificultad por los ciudadanos (...) siendo su uso obligatorio en todas las actuaciones profesionales".

Me emociona eso de guardar ante la policía 1,20 metros de distancia de respeto. La normativa no aclara si arrodillados o no.

CUANDO SE ATREVEN CON TANTA DESFACHATEZ A TRATARNOS COMO IDIOTAS HAY QUE PARARSE A PENSAR SI DE VERDAD LO SOMOS.

Algunos ejemplos:

1.- Jefatura Superior de Policía:
"Los uniformados está claro que deben llevar su identificación, pero sobre los chalecos antitrauma no cabe posibilidad, porque hay un velcro en el que sólo cabe la categoría profesional y el número de unidad (...) Hay muchas ocasiones en que la identificación se coloca y a los agentes se les cae. Es inevitable".

Por qué no les cuentas a la policía que a ti también se te ha caído el DNI, “es inevitable”, señor agente, después de los porrazos... Leer este tipo de evasivas -lo del velcro es mortal- y justificaciones es como ponerse una lavativa a tumba abierta.

2.- Jueces para la Democracia:
Joaquím Bosch: "Los antidisturbios actúan muchas veces sin sus placas identificativas, es un hecho y es intolerable". "Cristina Cifuentes no explica por qué actúan sin las placas de identificación. Si ella no cumple la normativa, impide que se abran investigaciones y dificulta el cumplimiento de la ley, así de claro. Ellos dicen que las llevan tapadas por los chalecos, pero eso es lo mismo que llevarlas en el bolsillo".

¿Y POR QUÉ COJONES NO ACTUA DE OFICIO la judicatura? La policía, aceptémoslo, posee el ejercicio legitimo de la violencia. Ahora ya sabemos que, gracias a este gobierno, también tiene impunidad.

3.- Sindicato Unificado de Policía:
"La Secretaría de Estado RECOMENDÓ que se cumpliera la ley y cómo debía hacerse. Nosotros entendemos que la norma hay que cumplirla en todos los casos", dice Felipe Brihuega”.

¿Pero cómo que la Secretaría de Estado “RECOMENDÓ QUE SE CUMPLIERA LA LEY"? ¿A dónde hemos llegado?

4.- Confederación Española de Policía:
"La normativa interna dice que se puede llevar en el uniforme, punto”.

Es decir, una normativa interna, siempre de rango inferior a la ley, puede hacer que esta se incumpla “y punto”.

5.- Defensor del Pueblo
"Nuestra línea es clara: todos los policías deben estar siempre debida y claramente identificados, dice una portavoz, que exhibe los informes de la institución de 2010 y 2011, con clarísimas instrucciones al respecto”.

¿Y qué le parece que hagamos, señor defensor del pueblo?

6.- Unión Federal de Policía:
Serafín Giraldo, portavoz: “Es verdad que algunas insignias se pueden perder (...) "Además, que los ciudadanos tengan la seguridad de que si un policía comete un delito, se va a saber. No obstante, es curiosa esta obsesión por las placas identificativas, que al final hace que se hable de esto hasta la obsesión, y no de las reivindicaciones sociales".

Muchas gracias Serafín, menos mal que tú sí que has puesto el dedo en la llaga, literalmente.

Una entrevista ligera a Alejandro Céspedes

» He dejado cientos: grandes, pequeñas y de tapa dura.
 
 
Por Javier Lasheras y José Havel
 
¿Qué valora más en un viaje?
 
Su cancelación. La maleta boquiabierta que se da cuenta de que no va a ser utilizada.
 
¿Qué es lo que más le gusta hacer a las 8 de la tarde?
 
Tomar el té con retraso mientras veo una puesta de sol que se adelanta o una puesta de lluvia que es puntual.
 
¿Cuál es el riesgo principal de viajar con usted?
 
Quedar en tierra o tener que tomar la decisión de viajar solo en el último minuto.
 
¿Qué valora más para elegir un acompañante?
 
Su transparencia. Su soportable levedad de no ser.
 
¿Cuál es ese lugar al que siempre le gustaría volver y por qué?
 
A una tarde del verano del año 1971 en la que tuve la absoluta y biológica certeza de lo que iba a encontrar en el mundo. Y volvería para refrendar esa certeza y evitar cometer todos los pecados de esperanza que, en ese estúpido intento de cambiar el rumbo, cometí.
 
¿Cuál es su principal defecto?
 
No los tengo, soy un ser subjetivamente neutro. Los defectos, como todo el mundo sabe, son una anomalía en la percepción de los demás. El infierno han sido siempre los otros aunque Sartre haya tardado tanto tiempo en demostrarlo.
 
¿Y su principal cualidad?
 
Saber la respuesta a la pregunta anterior desde pequeño.
 
¿Qué libros lee cuando viaja?
 
Siempre fui muy remolón en eso de intentar hacer dos cosas distintas a la vez, aparte de que los viajes -como ya habrá deducido- son para mí una enfermedad que me esfuerzo en prevenir.
 
¿Y qué está leyendo ahora?
 
Últimamente me da más por corregir. Ahora estoy corrigiendo a Bertrand Russell: La crisis que está asolando la literatura se debe a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas.
 
¿Es usted de los que leen con lápiz y papel a mano?
 
¡Qué va! no consigo que ninguna idea llegue sin deshilvanarse desde donde se produce hasta la punta del lápiz. Volver a empezar únicamente reproduce el mismo proceso.
 
¿Cuál sería su mayor desdicha?
 
El tener que elegir entre lo mejor y lo mejor. Abandonar una opción la convierte de inmediato para mí en la correcta. Esta cruel desazón ya la padeció Napoleón antes que yo y no le encontraron cura.
 
¿Qué obra publicada le hubiese gustado firmar?
 
La Biblia, y no sólo por los derechos de autor. Siempre he querido tener en la estantería un libro mío en el que quepan en el lomo el título y el nombre del autor sin tener que esperar a las obras completas.
 
¿Dónde le gustaría vivir?
 
Me gustaría vivir, el sitio ya lo elegiría con algo más de tiempo. Ya sabe lo que pienso de las elecciones.
 
¿Cuál es su bebida favorita?
 
Cualquiera que calme la sed de estar viviendo.
 
Dígame un par de grandes novelas que se le atragantaron o nunca pudo terminar de leer.
 
La historia interminable de Michael Ende (no, de verdad, esto sí es de coña). La primera El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha que me pareció uno de los mayores coñazos de la humanidad y que uno y otro año en el instituto insistían en que lo leyese. Así lo tengo de «aborrecío». La segunda... mire, la verdad es que he dejado cientos: grandes, pequeñas y de tapa dura. No entiendo ese afán por terminar una cosa que aburre por muy de culto o muy best seller que sea sólo para poder decir que se ha leído. En esto no me he parecido nunca a las actrices de las películas porno. Jamás he tenido la tentación de fingir los orgasmos delante de la gente.
 
¿Cuál es su ciudad preferida?
 
Cualquiera que esté desierta; en la que no haga calor; en la que de vez en cuando llueva con esa indolencia que tienen los acontecimientos importantes. En cualquier sitio donde se escuchen más los pájaros que los motores de los coches y el discurrir del tiempo que el de la gente; en cualquiera en la que, sin saber muy bien de donde, imprevisiblemente, pueda llegar un olor a limón o a hierba luisa. En realidad en cualquier ciudad que no lo sea. Tendría que haberme hecho esta pregunta hace unos años, quizá le hubiese respondido Ámsterdam o Buenos Aires. Sí, tal vez.
 
¿Quiénes son sus escritores favoritos?
 
Sócrates y los cuatro evangelistas. Siempre he envidiado su incalculable e inexplicable rentabilidad literaria. ¡Cómo tan poco ha podido dar tanto de sí!
 
¿Cuáles son sus palabras predilectas o su frase favorita?
 
«Anda a tomar por culo» y «qué angustia tan espantosa», esto es verdad y puede comprobarse fácilmente. Por lo común una suele ser subordinada de la otra.
 
¿Qué música suele escuchar?
 
La del silencio. Igual que me ha ido pasando con muchas otras cosas, antes tenía distintas preferencias pero acabaron por ensordecerme. Ahora puedo oír lo que se oculta en el ruido. Y es mucho más delicado.
 
¿Con qué personajes históricos y personajes ficticios le gustaría pasar una velada?
 
Con el Orestes que persiguen Las Furias; con el fauno que sujeta a la bacante; con el doliente de El primer duelo; con el que va a morir en Dante y Virgilio en el infierno; con Cupido en El rapto de psique; con cualquiera de los pastores que encontraron a Zenobia en las orillas del Araxes, todos de William-Adolphe Bouguereau. Y finalmente —en sentido totalmente literal— con Jean-Baptiste Grenouille.
No sé si he respondido con exactitud, tengo dificultades para distinguir con claridad la ficción y la historia.
 
¿Por cuánto sale, más o menos, una ración de 100 gramos de jamón ibérico puro de bellota, una copa de vino, un libro de poemas y una onza de chocolate?
 
Una pregunta muy parecida en el programa Tengo una pregunta para usted, estuvo a punto de costarle el palacio a un presidente. ¿O le costó? Creo que ese día aprendió a distinguir «valor» y «precio». No pienso cometer el mismo error.
 
Recomiende un par de obras de arte.
 
Pienso en gente como Damien Hirst, Piero Manzoni, Rothko, Sean Scully, Ad Reinhardt, Olivier Mosset, John Nixon... y varios miles de ellos más y no me queda más remedio que recordar lo que responderé a la pregunta nº 24 [respecto a la crítica literaria], pero en lo que se refiere a la crítica en general.
Creo que me ha tocado vivir en una sociedad culturalmente enferma, agonizante, exhausta, hueca, idiotizada. Es racionalmente imposible que los museos y las grandes colecciones privadas estén llenas de esa mierda e intenten que nos la traguemos. Ni siquiera puedo entender a quienes de verdad les gusta. Sinceramente, mi inteligencia no tiene la capacidad de procesarlo. ¡Qué tendrá que ver! estará usted pensando, pero es que si no lo digo reviento. Ahora a la pregunta: no suelo recomendar. Al final por otra suerte de «recomendaciones» hemos llegado a que las limpiadoras de los museos recojan «obras de arte« para amontonarlas «por error» con la basura (y que encima pierdan el empleo). Como ve se me da mucho mejor despotricar que recomendar. Que cada cual seleccione lo que pueda.
 
¿En la escritura de qué se halla usted ahora inmerso?
 
Encuentro la escritura un medio demasiado denso como para sumergirme sin lesiones. Pero si usted me obliga, de momento —y como mucho—, estoy en aquello de la refracción.
¿La crítica literaria la prefiere con agua, con hielo o a solas?
 
La prefiero con el crítico literario cogido por los huevos. El problema es que algunos no los tienen. O no lo parece. O vaya lo uno por lo otro.
 
¿Qué detesta, odia y le cabrea a un mismo tiempo? ¿Y por separado?
 
 A «todos y cada uno» de esos estúpidos «ciudadanos y ciudadanas» que creen firmemente que al dirigirse «al conjunto de la sociedad española» «faltando a la verdad» son «políticamente correctos» y se están expresando con inteligencia y pensando por sí mismos.
 
Recomiéndenos un libro que aún no haya leído.
 
Cualquiera de los míos. Y sí, he entendido la totalidad de la pregunta.
 
Díganos un par de películas que todo el mundo debería ver.
 
Es que las que le podría decir ya las ha visto todo el mundo y lo cierto es que mis gustos, en general, tienen bastante poco predicamento. Sinceramente, no se me ocurre ninguna que me haya gustado en los últimos muchos años. Creo que la última vez que estuve en un cine sólo llegué a la mitad de La lista de Schindler. Demasiados nombres para mi gusto. Hay dos temas propagandísticos que me producen un hartazgo estupendo: el holocausto de los judíos (como si no hubiese habido ninguno más) y la guerra civil española (vista desde cualquier bando).
 
¿A través de qué película llegó a leer un libro estupendo?
 
Ha sido siempre al revés. Por ejemplo fue Adiós a Berlín, de Christopher Isherwood, lo que me llevó al Cabaret de Bob Fosse y varias veces.
 
¿Qué suceso de la historia admira más?
 
Ese en el que hay un mono dando golpes con un hueso contra el suelo y después lo lanza al cielo y, mientras desde abajo observa cómo gira en el aire, de repente se da cuenta de que cuando el hueso vuelva al suelo lo aplastará todo. Y sobre todo al mono.
 
¿Qué red social de internet prefiere?
 
Tal vez «preferir» no sea el verbo adecuado en este caso, sólo uso y sé utilizar el feisbu, que es el mundo del chupi-guay en el que todos somos educadíiiisimos y también los mayores productores de actividad cultural de occidente. Tengo que reconocer que he tenido a través de él contactos magníficos que no hubiesen podido producirse de otro modo. Sé de la existencia de otros, incluso de uno que tiene tasadas las palabras que puedes escribir y que, obviamente, es incompatible conmigo. Como padezco verborragia siempre estoy en conflicto con las ideas simples. De hecho, esas dos palabras juntas (idea y simple) me parecen como el agua y el aceite. Pero bueno, «Hay gente pa tóo» como le decía al filósofo el torero. Está bien que la gente se sienta entretenida, así, como decía mi abuela, no está pensando maldades.
 
¿A quién le hubiese gustado entrevistar?
 
 A Dios, a Roy Batty y a La Mula Francis. Y no precisamente en ese orden.
 
Y por último, ¿cómo se declara usted, culpable o inocente?
 
Irresponsable. Recuerde lo que me dijo al enviarme la entrevista.

Alejandro Céspedes es escritor
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